Cautiva en Mentiras
Estas fotos cuentan la historia de una chica sin propósito. Vivía encerrada y atada en un lugar hermoso. La chica sin propósito deseaba encontrar un sentido a su vida, pero las ataduras no le permitían ver la belleza del lugar donde estaba. Intentó de todo para poder liberarse, pero nunca lo lograba.
Un día conoció a un señor llamado Jesús, tan brillante que apenas podía distinguir su rostro.
El señor Jesús le dijo:
—Mi niña, ya es tiempo de que rompas esas cadenas y sanes tus heridas.
La chica sin propósito respondió:
—No puedo… lo he intentado muchas veces.